Oscar Molina: Fotografías de un diario

¿Cúando y donde?

Del 5/9/2008 al 30/9/2008

AFCN

El autor: Oscar Molina
              Madrid , 1962

Desde comienzos de los 80 realiza estudios de vídeo, fotografía, diseño gráfico y música. En esa década se dedica fundamentalmente a la realización de vídeos y fotografías comerciales. En el año 87 empieza a trabajar en su propio estudio de fotografía y a desarrollar su serie "objetos" que más tarde expondría, junto con la serie "caja de acuarelas" y “19 pinturas” en diferentes salas y galerías. A principios de los años 90 comienza su serie "fotografías de un diario", su primer proyecto abierto e indefinido en el tiempo, cuyas imágenes han sido incluidas en exposiciones como: "Miradas y Visiones" (Canal de Isabel II, Madrid), "A cuatro tiempos" (Paraninfo de la Universidad de Zaragoza), "fotografías de un diario" (Festival Jornadas Fotográficas de Bienne, Suiza), "Meridiano" (Salas de la Comunidad de Madrid), "Propuesta 99" (Salas del Ministerio de Cultura y diferentes salas y museos en España y extranjero) "fotografías de un diario" (Galería Doble Espacio y PhotoGalería), "el fondo" (Castillo San José de Valderas), entre otras.
A principios de los 90 empieza a organizar y coordinar talleres y seminarios especializados de fotografía en Cabo de Gata, invitando a reconocidos fotógrafos, en colaboración con la asociación Mestizo desde 1997 al 2000. En el año 96 presenta en la sala Yerba el proyecto "silencio abierto" posteriormente expuesto en la sala Minerva del Círculo de Bellas Artes. En ese mismo año imparte por primera vez su taller "Detrás de la cámara". En el año 97 se traslada a vivir a Almería, y en el 98 comienza a desarrollar el proyecto Photolatente.
Su trabajo se ha publicado en libros y catálogos : "Miradas y Visiones" ( Comunidad de Madrid) "fotografías de un diario" (Edit. Mestizo A.C.) "el fondo" ( CM de las Artes de Alcorcón y Mestizo A.C.) Colección Photobolsillo nº 26 ( la Fábrica) "silencio abierto" ( Mestizo A.C.) "Photolatente" (nº 31 de Photovision, edit IG editor), “Fotografías de un diario” y “Hallar las siete diferencias” ( Caja San Fernando) y en otros libros por encargo : "Vision Mediterránea.12 fotógrafos y el Mediterráneo español" ( Caja de Ahorros del Mediterráneo) y "A travers la Réserve Géológique de Haute-Provence" ( Adri- Réserve Géológique de Haute-Provence).
Sobre su obra han escrito autores como Rafael Doctor, Fernando Castro, Javier Vallhonrat, Enric Mira, Alejandro Castellote, Antonio Ansón, Eduardo Momeñe, Álvaro de los Ángeles, Joan Fontcuberta, Natacha Pugnet, Jesús Micó, Marta Mantecón, Rosa Vargas, Cristina Pérez, o José Morales.
Ha escrito textos teóricos sobre la práctica de la fotografía, el último de los cuales, “Para qué fotografiar, entre la intención, el azar y la resonancia” ha sido publicado en el libro “Para qué fotografiar” editado por la Diputación de Huesca. Su obra ha sido adquirida por numerosas colecciones privadas y públicas entre las que se encuentran : "Géneros y tendencias en los albores del siglo XXI" y "Colección de la Comunidad de Madrid". Actualmente trabaja en un proyecto para el Museo Gassendi (Digne) en la preparación de un libro y exposición realizados en la Reserva Geológica de Haute-Provence.

La obra: Fotografías de un diario

Un día compré una cámara compacta con la idea de poder llevarla en el bolsillo sin prácticamente darme cuenta de su presencia. Al mismo tiempo observé que dejaba de “salir a hacer fotografías” y empezaba a “hacer fotografías cuando salía”, es decir, en cualquier momento o lugar. Puse nombre a la experiencia; “fotografías de un diario” se convirtió en una actividad cotidiana que quince años después forma parte de mis días.
A pesar de su título y del inevitable contenido personal consubstancial en un trabajo de autor, “fotografías de un diario” no fue concebido como diario autobiográfico, sino como espacio abierto a una forma de hacer fotografías, una disposición respecto a la práctica del mirar, escuchar y fotografiar.
A lo largo de los años la experiencia y el archivo fueron creciendo, y tomaron cierto cariz de proyecto de mayor densidad y consistencia. Estas imágenes caminan junto a pequeños textos, y ambos se complementan en muchos casos compartiendo la misma presencia en la construcción de la obra, en un instante tranquilo y abierto, extendido en un tiempo consciente, pero no decisivo.
Estas imágenes caminan junto a pequeños textos, y ambos se complementan en muchos casos compartiendo la misma presencia en la construcción de la obra, en un instante tranquilo y abierto, extendido en un tiempo consciente, pero no decisivo.
Las “fotografías de un diario” emergen así como hojas movidas por el viento, que aparecen y desaparecen tras la línea del horizonte y que reflejan la luz de cualquier mirada. En el papel queda el rastro de una huella que el lector ha de completar cada vez. Esa es la invitación y la propuesta de estos efímeros trazos de tiempo.


Oscar Molina

Oscar Molina