Del 15/11/2012 al 18/12/2012
AFCN
Su trayectoria profesional comienza impartiendo cursos de fotografías en el marco de las, bien llamadas por entonces, Universidades Populares.
Pocos años después ocupó mucho de su tiempo de trabajo en la configuración del actual Museo de Escultura de Leganés y llevando a cabo una intensa labor de acercamiento y muestra de las artes plásticas, con la organización de exposiciones y concursos que supusieron una extensión de dichas artes, en el conocimiento popular de Leganés.
Actualmente trabaja como Técnico de Cultura del Ayuntamiento de Leganés, Madrid, realizando labores de programador de Teatros Municipales y otros eventos relacionados con las artes escénicas, la danza y la música.
Forma parte del grupo Lado Abierto, desde 2002, junto a Justo Barboza, Leandro Alonso y Trinidad Simón.
http://lado--abierto.blogspot.com.es
Cofundador en 2004 de EspacioBop, galería de arte madrileña y espacio de pensamiento en el seno del estudio de arquitectura Lorenzo Alonso Arquitectos
www.lorenzoalonsoarquitectos.com
Con Amador Toril y Agustín Amate crea la plataforma Photomontajes en 2009 www.photomontajes.com
Contacto:
Averigüé en bares, en salones, en parroquias y en hospitales. Si no aparece creo que haré una denuncia formal en la guardia. Lo divulgué, me expuse a comentarios malintencionados, y ahora, hasta los más indiferentes, me preguntan si tuve noticias.
Ni rastro. Un forense me dijo que la foto del jardín no es de utilidad. No nos sirve de guía, afirmó, es de estatuaria, el colmo de la inexpresividad, la descripción que usted me hace refleja a una persona especial, no lo niego y incluso me conmueve, concedió, pero la figura de esa foto carece de rasgos orientativos.
Imaginé que andaría frecuentando ambientes encumbrados, mansiones. Distante y vagando por salones pulcros, por museos o quirófanos, por espacios limpios como digitalizados, sin pelos ni basurillas. Ni migas, ni a-de-enes.
Busqué por barrios residenciales decadentes, con ventanas mal cerradas y vidrios rotos. Abundantes indicios de desidia, de pesadumbre, de maltrato. La maleza desgarrada explica dos cosas, impaciencia y violencia, aunque el tiempo, sin propósito manifiesto, suele hacer algo parecido con las viejas casonas alquiladas o sin dueño.
Una vez que pude despistar a los curiosos me aventuré por oficinas públicas.
¡Sos vos! casi grito con el riesgo de desencadenar los ecos incontrolables que producen los ministerios, porque con absoluta nitidez apareció en el reflejo de la placa que indica los aseos. Pensé preguntarle con serenidad, comprensivo, en tono displicente y mundano, de dónde venía. Pero no era la persona que yo buscaba, tras la luz produce efectos que ilusionan, engañan.
Tomaré precauciones. En otoño vestía distinto. Le recuerdo alrededor de las mesas del salón, entre botellitas de agua mineral en donde juegan los ajedrecistas, fuera de foco entre la reina y el rey enfrentados. Algún alfil o caballo o peón, desconfiados, en la penumbra. Miraba sin ninguna forma de asentimiento, seguramente, para no demostrar preferencia por alguno de los adversarios. A la distancia se veía junto a otras siluetas inestables, superpuestas, como suele suceder tras la luz, en los presentimientos, en los eclipses, entre destellos y sombras.
La mirada, en todos nosotros sin distinción, está a merced de espejismos pasajeros, de encantamientos diría. Formaciones que se activan desde fronteras mal alambradas en donde el viento produce curiosos trazados y los tuerce para que los retenga la memoria.
Finalmente me propuse anotar en párrafos continuos lo que ocurre entre las fotos:
Reloj volteado a las tres y diez cuando un caracol retrocedía sobre el hilo de baba de un pájaro muerto, estampado contra la vidriera que impide ir más allá.
¿Acaso resguardando las imágenes adyacentes de todas las fotografías comprobaríamos qué tipo de actitudes impensadas, o desobediencias, pueden determinar tanto los éxitos como los fracasos?
Yo, el narrador confuso de esta pesquisa, nada excepcional, pobremente elusiva, vengo tratando algunos procedimientos sencillos para localizar a una persona cuya única característica consiste en que mira hacia otras cosas, parece que averigua pero de reojo, y se aleja.
Se sospecha que hizo algo grave, o que cuando niño fue testigo de algo espantoso. Anda como ido.
Apunto algo parecido a lo que escribió Juan Carlos Onetti refiriéndose a otros asuntos:
“Se mueve sin interrumpir el paso, rozando apenas se impregna del ambiente, recoge todo lo que los jugadores dejan de lado sin resolver y se lo lleva sin que se note”.
¿Cómo prontuariar estos desplazamientos? La dificultad también está en las palabras. En otra foto vemos una cortina atada que en el nudo guarda toda la luz.
A las fotografías de Jorge Gallego en la exposición Traslaluz. Justo Barboza, Madrid, 2011