Senén Merino: Piedra

¿Cúando y donde?

Del 19/11/2010 al 23/12/2010

AFCN

El autor: Senén Merino
              Gijón , 1951

Ingeniero de Caminos por vocación y profesión. Durante cuatro décadas ejecutando todo tipo de obras, por toda España. A tenido y tiene, una parte de su corazón y cabeza en la fotografía.

Durante diez años, 1977-1987, realizó un trabajo fotográfico, entre Madrid, Castilla y León y como no, su tierra. Fotografías de su entorno y con un tema dominante, La Mar, visto desde sus playas asturianas.

Después de 20 años de no disparar, pero no de olvidar, desde el 2007 vuelve a recoger con su cámara sus memorias del día a día y retoma a una vieja amiga de sueños e ilusiones, La Mar. Un trabajo, que sabe que posee una inquietante y estimulante realidad, que nunca se terminara. Las 310 playas de Asturias, le están esperando, “siempre las mismas, pero siempre distintas”, como La Mar.

La obra: Piedra

Escribir encima de un lenguaje es un poco antinatural, pero si es verdad, que puede ayudar al observador a comprender los motivos de un cierto trabajo, con un problema, que no consiga, ni pretenda, cerrar otras visiones del trabajo que observa.

Así pues comentar dos pequeñas curiosidades que se encuentran en el trabajo aquí expuesto. 27 fotografias, reunidas en 21 obras. Una curiosidad técnica y otra creativa. La “forma” y el “fondo”.

La “forma”. Tomas y negativos, con sistemas analógicos, de principios de los años ´80. Escaneados y copias fotográficasInk-Jet, partiendo de archivos digitales, de los años ´00. (Mi agradecimiento, por su ayuda y trabajo al excelente artista y fotógrafo Carlos Cánovas).

Por otro lado el “fondo”. La siempre presente contribución de la Piedra, a la construcción de la naturaleza con la que convivimos, en dos entornos dispares y distantes, La Serranía granítica de Mingorría, (Ávila), y La Mar, vista desde las playas asturianas.

Piedra

Lo que dice la piedra
la noche a veces logra descifrarlo.
Nos mira con su cuerpo todo de ojos.
Con su inmovilidad nos desafía.
Sabe mejor que nadie su permanencia.
Ella es el mundo que otros desgarraron.


José Emilio Pacheco. 1975

Senén Merino